Hola, hola…Aquí les traigo una de las novelitas que tengo pendientes hace algún tiempo (una de una largaaaa lista jaja). Trata un personaje que es de mis favoritos: la chica gordita no tan perfecta, y si a eso le sumamos un escoces de casi dos metros en los años 1800…bueno es la combinación perfecta.

Avelyn esperaba que a su futuro esposo le gustasen las cerezas. Pues temía que precisamente eso es lo que iba a parecer en su boda, embutida en un traje de color escarlata —que era el único que le entraba. Seguro que él deseaba a una dulce y sumisa novia, tan pequeña y acicalada como ella pretendía aparentar, sin lograr conseguirlo. Paen Gerville, después de haber pasado toda su vida como soldado completamente solo, anhelaba una mujer alegre, rellenita, y con un hermoso busto en el que pudiera apoyar su cabeza por las noches. Pero, a simple vista, su nueva esposa no prometía tales placeres… no podía apreciar la forma de su cuerpo y parecía bastante frágil, sobre todo tras haberse desmayado en sus brazos cuando la besó por primera vez. Pero, una vez que la desvistió, se quedó gratamente complacido y, a partir de ese momento, sólo pudo pensar en qué le depararía su noche de bodas con…. LA ESPOSA PERFECTA.
Mi opinión…
Hace rato que quería leerme esta historia. Verán, trata de una señorita de campo más o menos gordita que vive feliz con sus padres, pero con tres primos que son un asco (si yo fuera Avy tendrían un puñetazo en la cara desde el capítulo uno, y eso que la violencia no es lo mío). Por un arreglo de sus padres se casa con Paen, un soldado escoces que sabe mucho de caballos, escuderos y cruzadas, pero de mujeres: cero.
En la boda de ambos se desarrollan una serie de eventos algo vergonzosos para la protagonista (muyyy vergonzosos jaja) y asi continua durante el viaje de bodas y en la casa donde viven. La mayoría de estos hacen lucir a Avy como una gordita tonta y sin muchas capacidades para tomar una decisión, pero a pesar de ellos Paen hace sobresalir su código de honor desde el “accidente” uno, y la comprende como nadie ha hecho.
Lo que más me gusto de la historia es que el matrimonio arreglado no es el eje central de la historia. Ya he leído muchassss novelas donde el hombre no quiere casarse, pero termina enamorado, o donde la chica piensa que no tendrá oportunidad de encontrar marido, se enamora de un mujeriego y lo reforma. No. Aquí el problema son las terceras personas: la familia del novio. Lo que no me gustó, fue que no nos deja ver cómo se van enamorando los protagonistas. Yo soy fan (muy fan) a las conversaciones que sostienen los personajes de época, a las palabras de seducción y a las frases atrevidas para su tiempo.
Sin embargo la novela me mantuvo atenta, y aunque es aburrida en ciertos momentos (porque hacen muchas descripciones inncesarias, digo yo), en general tiene momentos muy HOT y otros muy graciosos.
Los personajes…
Avelyn es una chica muy cariñosa y compasiva, cualidades que ha aprendido de sus padres y hermano. Sin embargo tiene unos primos que cdcbkjhvknccdn!!!! ODIOSOS. Ellos con sus ofensas la han hecho insegura de su cuerpo y de su belleza.
En cuanto ve a Paen, le gusta, pero no cae rendida a sus pies del enamoramiento porque apenas se conocen. Eso demuestra que tiene carácter. Además es muy decidida en lo que hace (le tejió al hombre tres mudas de ropa…tres veces jaja) y sobretodo desea ser una buena esposa. Hace todo lo que está en sus manos para compensar su complejo por su figura, por eso se muestra tímida (menos cuando está en la cama eh!!! jaja)
Paen es un hombre muy noble y bueno. Tiene mucha paciencia y a pesar de parecer rudo, nunca tiene un momento de ira contra Avy. Sin embargo es un poco tonto para notar detalles que a las mujeres les gustan: como decir cumplidos, tener una charla erótica o darse cuenta que algo más pasa aunque le digan nada (a veces es hasta medio tonto jaja). Esto fue refrescante, después de leer a tantos duques, marqueses y condes canallas (pero yo los sigo refiriendo a ellos jaja)
En Fin…
Es una historia graciosa y muy de época (incluso se llaman esposo y esposa, en vez de usar sus nombres). Disfrute leyéndola y me hizo salir de los elaborados salones de bailes de la regencia para adentarme en la campiña escocesa, lo que fue refrescante y nuevo. Además, ¿quien dice que en el campo no se goza? jaja



